Cecilia Domich

Cecilia Domich S. Psicóloga Clínica. Pontificia Universidad Católica de Chile. Dedicada a la psicóloga clínica individual y grupal desde1987. Especialista en Psicoterápia. Docente en Cátedra de Psicología Social y Familia en Postitulo de Psicopedagogía desde 1996 , en Facultad de Ciencias de la Educación Universidad Central de Chile. www.atencionpsicologica.cl

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Nombre: Cecilia Domich
Lugar: Santiago, Chile

viernes, julio 07, 2006

Despedida , Cecilia Domich 1963 - 2006

Hace ya mas de dos meses que falleció Cecilia , destrozando mi vida y la de Simón , nuestro hijo. Cada día es una nueva empresa , mas penas , pero sobre todo mas amor , amor desbordante , a raudales, que en cada momento me acompaña . hace poco encontré una entrevista que le realizaron a Cecy una semana antes de su fallecimiento , nos habla de su manera de entender el ser madre.
Nos amamos con una pasión hermosa , total , de cuento , pero sin duda el ser madre es y fue lo mas importante en su vida , acá la entrevista y unas fotos de la Cecita y su Simita .

Privilegios y satisfacciones de la maternidad
¿Por qué ser mamá?

En los años 60’, la tasa de natalidad en el país era de cinco hijos por mujer. En 1993 esa cifra había bajado a 2,5 y hoy en día, es de sólo 1,9 hijos. Un claro reflejo de que la maternidad ha dejado de ser una prioridad. Y es que en el Chile de hoy tampoco es fácil ser madre. Es una labor que implica mucho tiempo, trabajo, paciencia, ciertas renuncias y sacrificios. Pero también conlleva privilegios y satisfacciones, como todo en la vida.

“Las mujeres viven con mucha culpa esta exigencia que se ha impuesto hoy, de ser una madre perfecta; la que todo lo hace bien y está permanentemente con sus hijos. Creo que las mujeres también tienen mucho susto a todos los cambios que se provocan con la maternidad; los trastornos ansiosos, hormonales, la depresión post parto, todo el tema de la belleza y los cambios corporales, entonces han ido postergando la maternidad por susto”, sostiene la psicóloga clínica Cecilia Domich.
La especialista estima que actualmente el tema de la maternidad “está asociado con un tema de mucha cabeza, de muchísima información y no se da paso a un proceso natural, entonces las mujeres se plantean en qué momento tener un hijo, cómo hacer para no postergarse, qué va a pasar con lo laboral, si van a poder hacerse cargo de los hijos en ese minuto, si esto no va a afectar su relación de pareja, etc. Como que están esperando el momento perfecto para ser mamá, y de verdad que no existe el momento perfecto”, recalca.

Y agrega: “La maternidad es un acto natural, yo creo que una planta o un árbol no se plantean si son más ó menos valoradas porque les nace una nueva hoja. En cambio, los seres humanos somos más enrollados con este tema y la verdad es que ser mama es algo femenino, como respirar; una está preparada para eso. Otro tema es si tenemos más o menos condiciones”.
Al mismo tiempo opina que, en ciertas ocasiones, las mujeres de las nuevas generaciones han sobrevalorado el tema laboral, el desarrollo personal y han dejado de lado la maternidad, por pensar que es un problema.

“Hemos visto todo lo negativo de ser madres, pero no vemos lo que son las gratificaciones. Ser mamá, con todas sus dificultades, tiene una dimensión que no es comparable con nada. Cuando ves mujeres que no han podido ser madres, o se les pasó la edad, percibes que en ellas hay algo incompleto. Entiendo que no es una obligación serlo, que cada mujer tiene que hacer su propio proceso, de acuerdo a sus circunstancias. Por ejemplo, si está con problemas con su marido o tiene una enfermedad, obviamente no es el momento”, precisa.

Por eso cree necesario distinguir entre aquellas mujeres que dicen que no quieren tener hijos, pero la verdad es que sienten mucho temor, y aquellas que realmente no se plantean en la vida con un hijo o piensan que no vale la pena tenerlo. “Esa postura es respetable también, no sólo pensando en la mujer, sino también en un futuro hijo que podría llegar a un lugar donde no lo van a nutrir ni acoger como necesita”.

Mamá perfecta
El estereotipo de la madre ideal, siempre dispuesta, tranquila y sonriente, lejos de beneficiar a las mujeres, más bien las perjudica, según esta psicóloga.

“Ese estereotipo le ha hecho muy mal a las mujeres, le ha restado la parte ‘real’ que tiene ser mamá, porque se transmite que es tan bonito ser madre, que todas las guagüitas son calmadas, que comen y duermen bien. Pero como eso no es tan real, cuando la guagüita llora o tiene cólicos, las mamás terminan sintiéndose muy culpables. Lo cierto es que esto es parte del proceso, el ser madre tiene momentos en que uno se siente tremendamente plácida y otros en que se siente muy agobiada. Pero en la suma y en la resta, la maternidad es eso; la parte bonita y la difícil. Esto es como en las relaciones de pareja, que no tienen que ser perfectas, siempre debe estar incorporada la posibilidad de crisis y de poder decir ‘hoy estoy agotada, cansada’, o poder descargar con los amigos esa sensación de que hay días en que uno no está perfecto, sin sentirse culpable por eso”.

Y es que, hay que reconocer, esta labor requiere de muchos esfuerzos. “El hecho de amamantar, de estar más aislada, es una adaptación que no siempre se hace fácil y a veces las mujeres se sienten tan culpables, que ni siquiera admiten que tienen depresión post parto, no lo dicen. En esos casos, es muy importante tener confianza en que se puede salir adelante y se puede ser tan buena madre como aquellas que no tuvieron este cuadro”.

Aceptando que no existen las madres perfectas, Cecilia Domich sostiene que no hay acto más generoso que tener un hijo, “porque ese pequeño es una renuncia a muchas cosas en términos personales. Y aunque uno pueda tener muchos logros en su vida, no hay nada que se iguale a ser mamá. Es de una dimensión y de una profundidad en lo emocional que ojalá uno no se fuera de esta vida sin tenerla”, recalca, tanto desde el punto de vista profesional, como desde su experiencia de madre.
A su juicio, se puede obtener gratificaciones laborales y ser muy importante, “pero ser gestora de un proceso natural, que va creciendo, desarrollándose, va caminando y pensando por sí mismo es una maravilla, es una dimensión que los psicólogos, los biólogos, los científicos pueden explicar, pero que es mucho más profundo que eso”, sostiene.

En ese contexto, estima que tener un hijo no tiene por qué ser sinónimo de anularse o postergarse, todo lo contrario es un enriquecimiento en la vida de la mujer, le aporta un desarrollo afectivo único.
Aclara eso sí, que “esto no pasa por tener hartos hijos, porque indudablemente la maternidad es agotadora. Una es mamá las 24 horas del día y las mujeres dedicamos en promedio 18 años de nuestra vida a los hijos.

Por mi culpa, por mi culpa
La culpa es un sentimiento muy presente en las mujeres que deben asumir múltiples roles además de ser madres y es muchas veces esta culpa la que no les permite disfrutar de la maternidad como debieran hacerlo.

“A veces las mamás se culpan porque su hijo es llorón o qué se yo. Pero los hijos son como son, uno puede tratar de ayudarlos, pero las mujeres necesitan sentir que están haciendo lo mejor posible. Que los niños tenga cólicos o se enfermen no es culpa de nadie. Los niños se enferman, ¡es parte de la vida! No hay guagua perfecta, no existe, del mismo modo que no existe la mamá ideal. Hay que desterrar esa idea del hijo perfecto, porque como uno no lo tiene, piensa que es porque hizo algo mal y no tiene por qué ser así”.

Afortunadamente, cree esta psicóloga, las actuales generaciones de hombres están entiendo que es necesario que la crianza de los hijos se tome como un tema de familia, “porque sino realmente las mujeres terminan colapsando, se sienten muy sobrepasadas. En ese sentido, es muy importante aprender a delegar, a admitir que uno tiene limitaciones, que no se puede hacer todo perfecto.
Eso es sano para una mamá”.

A todos nuestro cariño y una canción que mas de una ocación bailamos , ( La hiedra mp3 ) en la seguridad que hay amores mas grandes que la muerte

Simón Cecilia Christian


martes, abril 25, 2006

Cecilia Domich, Fallecio 24/04/2006


Ante el sensible y destrozador fallecimiento de nuestra madre, y esposa , les comunicamos que se velara ( Miércoles 26 de 9 a 20 hrs ) en la iglesia Santa Gemita , Suecia, al llegar a Simón Bolívar, Ñuñoa , el día Jueves , 27 a las 11;00 se realizará una misa antes de llevarla al Cementerio General.
Simón y Christian
Santiago Abril 2006

lunes, abril 03, 2006

No todas las familias son perfectas.....


Distintos estilos de crianza
Cuando Papá y Mamá no están de acuerdo

Los permisos, el tipo de comida, el colegio, la religión, a qué hora tienen que dormir… La lista suma y sigue. Los temas en que los padres deben ponerse de acuerdo para criar a sus hijos son diversos y cuando existen criterios distintos los roces pueden volverse constantes, perjudicando a la familia en su conjunto.

Cecilia Domich

Psicologa

“A veces las diferencias por el estilo de crianza de los hijos pueden llevar a conflictos tales en la pareja, que si no hay un punto de equilibrio, terminan separándose”. Así de drástica es la afirmación de la psicóloga clínica Cecilia Domich respecto de este tema. Y es que en ocasiones, decisiones tan rutinarias como comprarle o no un helado a un hijo pueden transformarse en una gran discusión, si es que los padres no tienen claro algunas pautas para resolver sus diferencias en forma adecuada.

La especialista, docente de la Cátedra de Psicología Social y Familia en la Universidad Central, recalca que “es imposible que no existan diferencias entre los papás. Es más, son sanas y naturales, porque uno no se casa con un clon, se casa con una persona distinta, que viene de otra familia, que ha tenido otras reglas. Pero sí es importante que se comuniquen y expliquen claramente las razones que los llevan a tomar ciertas decisiones”.

El peso de la historia
En algunas familias estas diferencias pueden ser menores y en otras mayores, “puede ser en términos del tipo de comida, de la vida religiosa, hay familias en que uno de sus miembros es vegetariano y el otro no. Cualquiera sea el caso, siempre es importante apoyarse y buscar cuál es la razón que el otro papá tiene y enfriar el conflicto”. Esto implica no intentar resolver el problema justo en el momento en que se produce, porque lo normal es que en estas situaciones los ánimos estén exacerbados. Y menos hacerlo enfrente de los hijos.

“En el momento en que se produce el conflicto a veces es imposible razonar, pero cuando se han calmado los ánimos es importante decir que no es un tema de autoridad discutir con el marido, pero sí es importante que los hijos no los vean pelear, pues eso demuestra flaqueza de su parte”.

Las mayores o menores diferencias dependen también de la cantidad de años que los padres lleven criando y del propio estilo de formación que ellos tuvieron cuando niños. “Puede ser que el padre haya tenido un sistema mucho más autoritario y la madre crea en otras cosas”, de modo que es muy posible que toda esa enseñanza y cultura familiar se vea reflejada en sus modos de educar, a veces hasta inconscientemente.

Asimismo, hay que considerar que en algunas familias la disciplina ya es de por sí un tema complejo, en especial cuando los hijos tienen problemas para acatar normas. “Siempre se atribuye la responsabilidad a los padres, pero también hay niños que son más difíciles. Hay algunos a los que tú le dices una vez que no y entienden, en cambio a otros les repites diez veces lo mismo y no hacen caso”.

Otra situación que según esta profesional puede acentuar los conflictos entre los padres, aun cuando tengan sistemas similares de crianza, tiene que ver con un tema cultural; la mayor libertad que se da a los hijos, no siempre apropiada para su edad. “La generación que hoy tiene alrededor de 40 años fue criada en un sistema muy autoritario, en que le teníamos terror a los papás. Pero hoy son los padres quienes le tienen miedo a los hijos y ellos se han transformado en pequeños tiranos. A veces, para que el niño no grite y se calme, terminan cediendo. Y esa concesión, yo creo que a la larga se cobra, porque la tarea que no hicieron en los primeros años del hijo (poner normas), finalmente la van tener que hacer a los 15 ó 20 años, con un psicólogo o un orientador”, dice. Por eso recalca que en la formación de los hijos la constancia es clave. El que los niños acaten reglas es una tarea muy difícil, porque pasa por los hábitos, la disciplina, pero se va logrando de a poco, sostiene.

“Los papás, por agotamiento o por estrés han delegado el poder a los hijos, son ellos los que mandan lo que se come y lo que no, lo que se ve y lo que no. Eso ha distorsionado mucho la disciplina. Los papás tienen pánico de sentirse autoritarios y terminan delegando algo para lo cual los hijos no están preparados”.
A pesar de todas estas condiciones que pueden jugar en contra, siempre se puede y se debe llegar a un acuerdo. “Es muy negativo tener padres desunidos en la crianza, porque los niños necesitan un sistema parental que los enfrente en común”, advierte.

Un problema de familia
El peligro de estas diferencias radica principalmente en dos aspectos. En primer lugar, la relación de la pareja se deteriora y en segundo, no menos importante, para los hijos es muy estresante y ambiguo estar recibiendo órdenes contrarias.
“Quizás un adulto que está frente a dos jefes, uno que es muy estricto y el otro que es muy relajado, sabe reconocer que son distintos, pero un niño no tiene la capacidad mental de estructurar y decir: ‘lo que pasa es que mi mamá fue criada en un sistema distinto al de mi papá, la verdad es que ellos se quieren, pero tienen esta diferencias’. No, al niño le queda el caos en la cabeza y no logra integrar si hacerle caso a uno o al otro. A veces le hace caso al que más le conviene, a veces a ninguno, hace lo que quiere y otras veces no entiende nada. Es decir, termina haciendo lo que él cree que es mejor, lo que entendió de lo que le dijeron”.

Así es como estas diferencias de criterio son claramente percibidas por los hijos y pueden comenzar a manipular las situaciones, asegura esta especialista. Por eso es fundamental que, en primer lugar, la pareja se siente a conversar y precisar algunos temas, que son básicos para una buena convivencia.

Por ejemplo, especificar cuánto es para cada uno “ver poca televisión”. Quizás para uno de ellos es ver sólo un programa de dibujos animados y para el otro esta expresión significa dos horas al día. Lo mismo sucede con los permisos. ¿Qué significa pedirle al hijo que llegue temprano? ¿A las 9 de la noche o a la una de la madrugada? Estos conceptos tienen que ser claramente entendidos por ambos padres, para evitar que se transformen en tema de discusión.

“Ahí es importante que lo conversen, que piensen que no es un problema sólo de ellos, porque están modelando, educando a un hijo, y entre estas dos posiciones es importante que llegar a un punto intermedio”. Asimismo, hay que analizar las propias conductas. ¿Estaré siendo muy rígido? ¿Cuál es la razón que hay detrás de esta norma? ¿Qué tan importante es que nuestro hijo acate lo que yo le digo? Son algunas preguntas que pueden ayudar en este sentido.

“Uno podría jerarquizar los diez problemas más comunes por los que los padres se pelean; el dinero, la comida, los permisos, los hábitos, entre otros. En ocasiones no se tiene tiempo para discutir los detalles, por eso hay que aprender a jerarquizar lo que es un problema relevante de aquello que no lo es, discutir normas generales y no pelearse por tonteras”.

Normas flexibles
Al mismo tiempo, hay que aprender a adecuarse a las situaciones y flexibilizar las normas cuando sea necesario. “Algunos papás son rígidos en pensar que existe la familia ideal, aquella que nunca se sale de la regla, pero a veces hay que relajarse. Una familia sana es flexible, tiene reglas que en términos generales se cumplen, pero que obviamente son flexibles. Si los niños tienen que acostarse a las ocho, pero un día llegó una abuela de Concepción o el papá, que viene de un viaje, sí es posible hacer una excepción”, señala.

Si las diferencias de opinión son muy grandes es aconsejable buscar la mediación de una tercera persona, que pueda dar una visión más objetiva. También es útil una orientación profesional o acudir a un taller para padres. “A veces uno no ve el conflicto, por eso es importante conversar con otros papás. Puede que los padres se den cuenta que lo están haciendo mal, pero tienen recursos o herramientas para salvar esa situación”.

“Uno tiene que discutir criterios generales. Si efectivamente crees que tu hijo está comiendo demasiados helados, si está siendo muy agresivo en el colegio, muy mentiroso, entonces sí es importante poner límites. Pero también hay que darle cierta libertad al otro papá, tampoco puedes andarlo mandando en todo, con una lista de instrucciones. A veces -y esto, en especial las mujeres- somos muy controladores. Entonces pasa que los hijos se dan cuenta y le dicen al papá más flexible ‘no le digamos a la mamá que hicimos tal cosa’ y eso también es perjudicial”, sostiene. Aquel que cede generalmente se transforma en cómplice y amigo de los hijos. “Pero las pataletas después pueden ser muy grandes”, acota
Junto con estas recomendaciones, Cecilia Domich recuerda que los padres deben comprometerse permanentemente con la educación de sus hijos, admitir que es un aprendizaje mutuo y constante, al mismo tiempo que reconocer cuando se ha cometido un error. En tanto, el padre más estricto también debe aprender a reconocer cuándo una norma es exagerada, no tiene un objetivo claro o si realmente vale la pena discutir con la pareja o los hijos por algo sin real importancia.

Texto : Mariel Jara M Periodista
Revista Padres Ok

Cecilia Domich

Psicologa
www.atencionpsicologica.cl

jueves, marzo 02, 2006

Vigencia Estudio Diagnóstico de la Salud Mental en Profesores


Vigencia Estudio Diagnóstico de la Salud Mental en Profesores

Estudio Diagnóstico de la Salud Mental en Profesores de ocho Escuelas Básicas Municipalizadas de la Comuna de Santiago.
"Recientemente, revisando un cuadro clínico se me hizo muy cercano un estudio que realice el el año 92, la vigencia de los síntomas me llevo a preguntarme, ¿ Cuanto ha cambiado esta situación ? "

Diagnóstico de la Salud Mental
en Profesores de ocho Escuelas Básicas Municipalizadas de la Comuna de Santiago.

El presente estudio tuvo como objetivo realizar un diagnóstico de los trastornos de la salud mental de los profesores de 8 escuelas básicas de la comuna de Santiago.

En este diagnóstico se evaluaron las condiciones laborales que pudieran estar influyendo en la salud mental de estos docentes, y en qué medida éstos presentaban sintomatología psíquica.
La muestra estuvo compuesta por 106 profesores.

Se constató que en los docentes encuestados existía un enorme porcentaje (86%) que presentaban trastornos psicológicos, especialmente síntomas de tipo ansioso, depresivo y psicosomático, los cuales se asociaban a condiciones laborales deficientes.


El concepto de salud mental en el trabajo alude a un estado de bienestar psicológico y social de una persona dentro de un medio laboral dado y no corresponde sólo a la falta de enfermedad.

Dentro de los trastornos en salud mental laboral más extendidos se encuentran el stress, el cual es una respuesta de adaptación del organismo frente a las exigencias del medio y desencadena síntomas como ansiedad, depresión, apatía, tensión muscular, irritabilidad y comportamientos tales como el abuso de fármacos y la auto medicación. De lo anterior se desprende que la salud mental en el trabajo está íntimamente ligada a las condiciones laborales en las que se encuentran las personas.
La salud mental de los profesores es un tema trascendental, debido a la importante labor que ellos realizan. Sin embargo, es un área generalmente no considerada en sí misma y tampoco se relaciona con los altos niveles de descontento con el trabajo y de ausentismo que los profesores presentan.

Se consideró fundamentalmente conocer los problemas en la salud mental que pudieran estar presentando estos docentes, debido a que los profesores constituyen importantes agentes de socialización y modelos de comportamiento para los alumnos. Por tanto, la salud mental de ellos puede influir positiva o negativamente, según sea el caso, en la relación que establecen con sus educandos y la calidad de la educación que entregan.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) publicó en 1991 estudios que muestran la alta frecuencia que tiene en los profesores de muchos países del mundo el problema del stress. Así por ejemplo, en investigaciones realizadas en E.E.U.U., se halló que un 23% de las licencias médicas presentadas por los educadores tenían a la base factores de stress; un 27% de los profesores sufría de problemas crónicos de salud a causa del trabajo; y un 40% consumía medicamentos.

En los años ‘80, se realizan en Francia estudios que arrojan como resultado que un 60% de los educadores que solicitaban cambiarse de puesto de trabajo presentaban síntomas psíquicos. Además, en los docentes de educación primaria se encontró un alto consumo de drogas y una presencia importante de enfermedades psicosomáticas asociada a sintomatología angustiosa.

En Alemania, investigaciones muestran que hay un alto riesgo de enfermedades cardíacas entre los profesores relacionado con problemas de stress. Por otra parte, en Inglaterra se encontró que existe una gran correlación entre el stress que presentan los profesores y los altos niveles de ausentismo laboral, alta rotación y abandono de la carrera docente.

En Chile existen escasas investigaciones en torno al tema de la salud laboral, y, específicamente, de la salud mental del magisterio, lo que indicaría la importancia insuficiente que se le da a esta área, a pesar de que hay datos que dan cuenta de las precarias condiciones laborales en que se encuentran los profesores y como éstas pueden influir en los trastornos en la salud mental.

Uno de los estudios más recientes que se han efectuado en nuestro país es el realizado por el Programa de Economía del Trabajo (PET), de la Academia de Humanismo Cristiano. Se detectó que el problema de salud más importante se encontró en el campo de la salud mental, ya que sus resultados más relevantes apuntan a una alta presencia de sintomatología psicológica, de enfermedades psicosomáticas y problemas derivados del stress. Apoyando esta conclusión, se aprecia que la gran mayoría de los docentes considera que su trabajo es fuente de tensiones y un porcentaje importante consume tranquilizantes en forma habitual por esta razón. Los malestares más frecuentes son los síntomas psicológicos tales como irritabilidad, labilidad emocional, decaimiento y dificultad de concentración, entre otros.

Nuestra investigación pretende contribuir a los escasos conocimientos que existen sobre este tema, pues permitirá obtener un perfil de los problemas más importantes y relacionarlos con las condiciones laborales en las que estos docentes se desenvuelven. Además, a partir de los resultados encontrados, se podrá delimitar líneas de intervención que favorezcan un desarrollo positivo de la salud mental de los profesores, y por ende, mejorar la calidad de la relación educativa con sus alumnos.


METODOLOGÍA

Muestra.
El presente estudio tuvo como objetivo realizar un diagnóstico que permita obtener un perfil de la salud mental de los profesores de 8 escuelas básicas de la comuna de Santiago.
Se encuestó a 106 docentes; la muestra estuvo compuesta en forma mayoritaria por mujeres (87,8%). En el rango de edad entre los 40 y los 59 años se encuentra la mayoría de estos profesores (66%), observándose una menor proporción de docentes cuya edad es menor a 40 años ( ver cuadro Nº1).
El 80% de los educadores de las escuelas tiene más de 10 años de ejercicio de la profesión.
Con respeto al estado civil, el 54,5% de estos docentes está casado y una alta proporción de ellos se encuentra soltero (29,3%). El 66,2% de la muestra tiene uno o más hijos.
Cuadro Nº 1
Composición de la muestra según sexo y edad en las Escuelas Básicas
Edad Mujeres Hombres Total
% % %
24-29 años 8.5 0.0 8.5
30-39 años 17.9 2.8 20.7
40-49 años 30.2 7.5 37.7
50-59 años 22.7 1.9 24.6
60 y más años 5.7 0.0 5.7
No contesta 2.8 0.0 2.8
Total 87.8 12.2 100.0


Descripción del instrumento.
El instrumento que se utilizó en este estudio fue un cuestionario diseñado por Cecilia Domich y Mireya Faivovich, autoras de esta investigación.

En primer lugar, para la construcción del cuestionario se hizo una revisión de otros instrumentos que permiten pesquisar trastornos depresivos, ansiosos, somatoformes y trastornos de personalidad; específicamente, se utilizaron algunos itemes del Inventario de Personalidad de Minnesota (MMPI). También se revisó un instrumento que evalúa la calidad del clima organizacional en instituciones educativas.

Posteriormente, se diseñaron los ítemes divididos en áreas que permitieran evaluar el estado de la salud mental en los profesores.
Análisis de los resultados.

A continuación, se analizarán los resultados más relevantes obtenidos en la aplicación del cuestionario a la muestra de profesores.

En este diagnóstico, se evaluaron las condiciones laborales que pudieran estar influyendo en la salud mental de los profesores y en qué medida éstos presentaban síntomas de tipo depresivo, ansioso, psicosomáticos y problemas que pueden asociarse a trastornos más graves de personalidad. Además, se pretendió conocer el porcentaje de profesores que han solicitado en el último año licencia médica y cuáles son las enfermedades psicosomáticas que presentan ellos. Por último, se evaluaron otros factores que también pudieran estar influyendo en la salud mental de los profesores, tales como, relación de pareja, empleo del tiempo libre y satisfacción en el rol de profesor.
Licencias médicas.

En relación al número de licencias médicas solicitadas por esta muestra de profesores en los últimos 12 meses, resulta significativo el gran porcentaje de maestros que manifiesta haber tenido licencia médica en el último año. Es decir, aproximadamente, uno de cada dos profesores tiene una licencia médica (ver cuadro Nº 2).

Cuadro Nº 2 Cuadro Nº 3
Numeró de licencias médicas Presencia de enfermedades
en el último año (%) psicosomáticas (%)
Sin licencia 50.0 Sin enfermedad 55.7
Con licencia 48.1 Con una enfermedad 23.6
No contesta 1.9 Más de una enfermedad 20.7


Enfermedades psicosomáticas.
En relación a si los profesores presentaron o no enfermedades psicosomáticas durante el último año, un porcentaje importante de ellos presentó al menos una enfermedad (44,3%). Dentro de este porcentaje, un 20,7% presentó más de una enfermedad (ver cuadro Nº 3).
Este resultado es significativo ya que muestra que casi la mitad de los profesores ha estado enfermo durante los últimos 12 meses, hecho que hace más frecuente las ausencias laborales y afecta la realización de las actividades de estos docentes. Además, esta alta incidencia de enfermedades psicosomáticas dan cuenta de conflictivas psicológicas subyacentes.

Es importante señalar que las cuatro enfermedades más frecuentes que presentan estos profesores son: colon irritable (18,9%); lumbago o ciática (14,1%); trastornos digestivos (12,3%) y alergias (11,3%) (ver cuadro Nº 4). Satisfacción en la relación de pareja y uso del tiempo libre.
Respecto a variables que pudieran estar influyendo en la salud mental de los profesores, se investigó qué ocurría en su relación de pareja y en cómo ocupan su tiempo libre.

En cuanto a la satisfacción que los profesores obtienen en su relación de pareja, se observó que alrededor de la mitad de la muestra, expresa sentirse agradado en esta relación. Llama la atención que la otra mitad muestra algún problema es esta área, como por ejemplo, tener conflictos, estar separado o no tener pareja.

Esto indica que un gran número de estos profesores no tiene satisfecha esta necesidad, lo cual podría estar influyendo en cómo ellos se sienten psicológicamente. También el no estar satisfecho en el área de pareja conduciría a problemas en el área de la sexualidad y, por lo tanto, a aumentar los conflictos que presentan estos docentes
Cuadro Nº 4
Enfermedades psicosomáticas diagnosticadas
Diagnostico %

Colon irritable 18.9
Lumbago o ciática 14.1
Trastornos digestivos 12.3
Alergias 11.3
Úlceras 5.7
Hipertensión arterial 5.7
Asma 4.7
Enfermedades cardíacas 1.9
Otras 4.7

Respecto al empleo del tiempo libre, el 43,4% de los docentes de las escuelas manifiesta que lo que más hace en sus horas libres es permanecer en la casa. El 28,3% plantea que la actividad que con mayor frecuencia realiza es continuar con sus tareas laborales, mientras sólo el 13,2% expresa que ocupa su tiempo libre preferentemente en actividades de diversión fuera de la casa.

Estos datos dan cuenta de que la gran mayoría de estos profesores no tienen oportunidades de desarrollar actividades que les permitan relajarse y descansar adecuadamente, ya que ellos continúan trabajando o permanecen en sus casas, probablemente en tareas domésticas o llevando a cabo actividades rutinarias. Para que el tiempo libre sea realmente provechoso, se necesita ocupar las horas que no se dedican a trabajar en actividades totalmente diferentes a las que se realiza habitualmente como obligaciones. Esta es una condición necesaria para el bienestar psicosocial de las personas.

Condiciones laborales.
Respecto a las condiciones de trabajo que, según esta muestra de profesores, existen en sus respectivos establecimientos educacionales, un bajo porcentaje de ellos (29,3%) plantea que en su trabajo no existen problemas o sólo existe un problema que afecta el clima organizacional de su escuela, por lo tanto, estos profesores manifestarían que en su trabajo hay buenas condiciones laborales.

En total, un 70,7% de los docentes hace algún reparo relevante a las condiciones de trabajo (ver cuadro Nº 5).

Los resultados respecto de las condiciones laborales resultan alarmantes pues adecuadas condiciones de trabajo son indispensables para que el trabajo docente se realice en forma efectiva y eficiente. Además, las malas condiciones de trabajo afectan a los profesores en su bienestar psicosocial no sólo durante las horas de trabajo.

Al analizar los problemas más importantes que los profesores estiman que existen en sus condiciones laborales, se aprecia que los tres problemas que se presentan con mayor frecuencia corresponden a que el trabajo es considerado como excesivo y agotador, que existen demasiadas dificultades administrativas que impiden realizar proyectos en el ámbito de la escuela y que la autoridad del establecimiento no reconoce el esfuerzo hecho por los profesores en su trabajo.

Cuadro Nº 5
Problemas en el trabajo que afectan el clima laboral
Problemas %
Trabajo excesivo y agobiador. 64.1
Dificultades administrativas
que impiden realizar proyectos. 45.3

Falta de reconocimiento de la
autoridad al esfuerzo realizado. 40.6
Insatisfacción de pertenecer
a la escuela. 38.2
Autoridad no toma en cuenta
opiniones de los profesores. 30.2
Poco apoyo de los colegas
en el trabajo. 29.3
Pocas oportunidades de realizar
algo que valga la pena. 23.6
Por su bajo sueldo no
se esfuerzan en su labor. 7.5

Estos problemas llevarían a la des motivación en el trabajo, pues son obstáculos para el desarrollo profesional de los docentes.

Un punto destacable es que a pesar del bajo sueldo que los profesores reciben, una proporción importante de ellos (92,5%) manifiesta que se esfuerza por su trabajo, lo cual habla de un alto grado de vocación.

Los resultados presentados configuran un cuadro poco alentador, ya que estos profesores viven en un estado de tensión y de agobio laboral importante, a lo que se suma precarias condiciones de trabajo humanas, administrativas y materiales en las que los docentes ejercen su labor en las escuelas en las que se realizó este diagnóstico.

En relación a la satisfacción que estos profesores obtienen en su rol, más de dos tercios de los docentes de escuelas plantean que les gusta ser profesores pero que no están conforme con las condiciones laborales que viven en sus respectivos establecimientos. Sólo el 21,7% de los profesores de escuelas expresa sentirse contento y satisfecho sin mayores conflictos con su rol de profesor.

Lo recién señalado es importante, pues indica que la posible des motivación de los profesores frente a sus tareas profesionales u otros problemas que puedan presentarse, no tienen que ver con una falta de vocación de ellos, sino más bien a las condiciones de trabajo que la gran mayoría considera negativas para desempañar su labor.

Síntomas psicológicos.
En cuanto a los síntomas psicológicos que esta muestra de profesores presenta, se observa que la gran mayoría de la muestra (86,8%) manifiesta tener algún tipo de síntomas. Un bajo porcentaje de la muestra afirma no haber tenido ningún síntoma.

Respecto a los síntomas que obtuvieron un mayor porcentaje de respuestas, se observó que los más prevalentes en los profesores son: dificultades para estar tranquilo y para relajarse, dolores de espalda, falta de energía y agotamiento fácil y dolores de cabeza. Aparecen otros síntomas cuyo porcentaje de prevalencia es alto, a pesar de no ser los más mencionados por la muestra, tales como miedo, ahogos, palpitaciones, mareos y temblores, dificultad para conciliar el sueño (ver cuadro Nº 6).

Estos resultados dan cuenta que en estos docentes predominan síntomas de tipo ansioso, depresivo y somatizaciones. Los síntomas asociados a alteraciones de personalidad no son los más numerosos. Esto indica las diversas expresiones que tienen estas personas para expresar sus conflictos y quizás también indique las múltiples dificultades a las que se enfrentan.

Analizando más a fondo estos resultados y en relación a las categorías de síntomas ya nombradas, se pudo constatar que en la categoría de ansiedad, hay un 70,8% de los profesores de escuelas que presentan algún síntoma ansioso, desglosándose este porcentaje en un 53,8% que experimente entre uno y dos síntomas y un 17% que presenta tres o más.

El síntoma ansioso que con más frecuencia presentan estos profesores es la dificultad para estar tranquilos y relajarse, ya que un 56,6% de los docentes manifiesta tener este problema.

Otro síntoma ansioso común fue la dificultad para conciliar el sueño y sentir miedo, ahogos, palpitaciones y temblores.
En la categoría depresión, un 60,4% de los profesores presentan algún síntoma depresivo.

Cuadro Nº 6
Síntomas psicológicos más frecuentes
% prof.
Dificultades para relajarse
y estar tranquilo. 56.6
Dolores de espalda 36.8
Falta de energía y
agotamiento fácil. 34.0
Miedo, temblores,
palpitaciones, ahogos. 31.1
Dolores de cabeza. 30.2
Dificultades para
conciliar el sueño. 27.4
Dolores abdominales. 18.9
Sentimientos de tristeza
y desánimo. 18.9
Dificultades para concentrarse. 17.9
Sensación de mente en blanco
y no saber qué pasa a su alrededor. 17.0
Sensación de que falta de
éxito en la vida es producto
de la mala voluntad de otros. 14.2
Vida ingrata e insatisfactoria. 9.4

Los síntomas depresivos que en mayor porcentaje esta muestra de profesores manifiesta experimentar son la falta de energía y el agotamiento fácil y la dificultad para conciliar el sueño, mientras que una menor proporción de los encuestados plantea que con frecuencia se siente triste y desanimado.

Llama la atención en este dato que el síntoma que más directamente implica un factor depresivo ( sentirse triste y desanimado) no sea el que tenga un mayor porcentaje de respuestas, lo que podría indicar que los profesores no reconocen abiertamente sus conflictos.
Es posible que les sea más fácil admitir que no duermen bien o que se cansan fácilmente, ya que son problemas que ellos no asocian a la depresión.

Respecto a los síntomas psicosomáticos o somatizaciones, un 59,5% de la muestra presenta algún síntoma en esta categoría.
Las somatizaciones más frecuentes en estos profesores son el dolor de espalda y dolor de cabeza, el cual se presenta en alrededor de un tercio de la muestra.

Se puede plantear que estos altos porcentajes de síntomas psicosomáticos implican una dificultad de estos docentes en reconocer sus conflictos, ya que estos se expresarían inconscientemente a través del cuerpo.

En cuanto a los síntomas que podrían indicar un trastorno de personalidad, se aprecia que el 34,9% de los profesores presentan algún síntoma asociado a una alteración psicológica grave.

En relación a estos síntomas, un menor porcentaje los presenta, pero de igual forma es una parte importante de la muestra. La presencia de estos síntomas en una persona no implica necesariamente que se configura en ella un trastorno grave de la personalidad, pero hay mayor probabilidad de que así ocurra.

Los resultados presentados en relación a la sintomatología indican que los problemas más importantes que los profesores experimentan son los asociados a la ansiedad, depresión y somatizaciones.

Conclusiones.

Los resultados obtenidos en este estudio dan cuenta de graves problemas en el área de la salud mental y condiciones laborales de los profesores de los ocho establecimientos educacionales seleccionados. Es probable que en otros colegios se repitan estas dificultades, pues el magisterio en su conjunto se queja de bajas remuneraciones, de escaso reconocimiento a su trabajo y de otros impedimentos laborales, lo cual repercute en el bienestar psicosocial de ellos.

Es relevante también mencionar el gran número de estos profesores que ha tenido licencia médica durante el último año. Este dato es alarmante pues indica no sólo el precario clima laboral en que trabajan, sino también la insatisfacción y des motivación con que realizan su labor.

Es significativo destacar que la mayoría de los profesores de esta muestra considera que las condiciones en las que trabajan son poco satisfactorias, lo cual se asocia estrechamente con el alto grado de presencia de sintomatología, psicológica, ya que el clima laboral es un factor que afecta directamente el bienestar psicológico de las personas. Lo más probable es que el trabajo excesivo y agobiador y el ambiente tenso contribuyan enormemente al desarrollo de síntomas, especialmente de tipo ansioso y depresivo. No se puede atribuir exclusivamente a factores individuales los problemas en la salud mental, debido a que en este grupo de profesores es la gran mayoría la que los experimenta. Por lo tanto, tienen más peso las situaciones que estos docentes comparten, las que no son individuales sino laborales.

Los docentes señalan que en general les agrada realizar la tarea educativa, pero, en concordancia con lo anterior, no están satisfechos con las condiciones laborales. Esta aseveración muestra la ambivalencia en la que los profesores ejercen su labor, lo que puede afectar negativamente su salud mental.
Otro dato de este diagnóstico que hay que resaltar es la edad de los profesores de la muestra. Estos en su mayoría superan los 45 años y un porcentaje importante tiene más de 50 años, de lo que se desprende que los alumnos de estos establecimientos tienen modelos educativos muy adultos y la mayoría de las veces poco motivantes en sus actividades de enseñanza.

Este factor es negativo para un buen funcionamiento de una institución laboral, ya que éstas necesitan de la energía y motivación de los jóvenes y también de la experiencia y criterio de los adultos. En estas escuelas hay un claro desequilibrio en este aspecto, lo que puede deberse al escaso interés de los profesores jóvenes por ingresar a la educación municipalizada o a que no existen espacios para que ellos se incorporen.
Este dato se corrobora con el hecho de que un número cada vez más creciente de profesores jóvenes, una vez titulados, no están optando por el ejercicio de la carrera docente y deciden entrar a cargos en otras instituciones en los que, la mayoría de los casos, perciben mejores ingresos.

Es relevante enfatizar que los hallazgos de esta investigación dan cuenta de un daño considerable en el proceso de enseñanza-aprendizaje, ya que los alumnos están expuestos a modelos educativos que presentan un alto grado de des motivación, decaimiento, descontento y stress laboral.
De todo lo anterior se desprende la urgente necesidad de intervenir en estos establecimientos educacionales, mejorando la salud mental de los profesores lo que puede favorecer el bienestar de los mismos maestros y perfeccionando la relación profesor-alumno y la calidad de la educación en general.


Este estudio fue realizado por:
Cecilia Domich
Mireya Faivovich
Psicólogas de la Universidad Católica de Chile
e.mail cdomich@atencionpsicologica.cl
www.atencionpsicologica.cl

jueves, febrero 02, 2006

Como ser padres y no morir en el intento


REACCIONES PSICOLÓGICAS DE LOS PADRES FRENTE A SUS HIJOS

Ser padre significa colaborar en la formación de una persona ( apoyandolo en las dimensiones física, psicológica, social y espiritual de un niño). El temor a equivocarse provoca en los padres mucha ansiedad.
No existen recetas, sino buenas orientaciones y el interés genuino por educar a nuestros hijos.
Primero, hay que desterrar la idea de tener hijos perfectos porque nadie los tiene. y por otro lado, hay que aceptar que todos los padres somos seres con limitaciones, esto disminuirá nuestros propios sustos y temores.
Es importante señalar, que la paternidad no depende solo de los padres, sino que es una relación que esta marcada también por el temperamento y carácter del niño, hay hijos mas dóciles y fáciles, y hay otros, con los que nos cuesta mas relacionarnos, por ello tenemos que tener la suficiente sensibilidad para captar las diferencias de nuestros hijos, y eso a veces no es tarea fácil. Cada niño es un universo único y distinto.
El papel del papá y de la mamá es un rol complejo, no tiene horarios o períodos delimitados, es un rol de 24 horas diarias y que dura muchos años. Las necesidades de los niños van cambiando según las distintas etapas a las que se ve enfrentado, esto exige una enorme flexibilidad por parte de los padres y muchas veces nos pone en serios aprietos. Los hijos son en gran medida el reflejo de la actitud de los padres.
Para educar, es importante que nosotros, los padres recordemos que fuimos niños y que necesitamos un tiempo para aprender, que habían cosas que nos costaban menos que otras, que había algunas que no queríamos hacer, etc.
Tener PACIENCIA, es quizás el mejor consejo que podamos recibir, en este proceso de ser padres. Aquí es importante el sentido del humor, vivir con alegría y saber gozar las cosas lindas que muestran los hijos, no todo es dificultad, y si no lo logra hoy , intentaremos nuevamente mañana. Darle tiempo a los hijos para que aprendan, es un muy buen regalo para ellos, se sentirán mas seguros.
La propia historia personal de cada uno de nosotros como padres, como hombres y como mujeres, y nuestra autoestima entre otros factores , dan origen a una serie de actitudes que los padres tienen con sus hijos.


La autora, Virginia Satir , propone tres tipos de padre:
1- El padre jefe: es el padre autoritario, que castiga y que forma a los hijos sumisos, consentidos, tiranos e inseguros de si mismos. Su norma es la descalificación y la desconfianza de los demás.
2-El padre camarada: es el padre que tolera y disculpa, el que borra las diferencias de roles padre-hijo, este hace un papel irresponsable. Es el que dice que es el mejor amigo de su hijo, cuando lo que el hijo necesita es un padre ( no tenemos otro ) y no un amigo más.
3-El padre guía: es el padre amable, firme pero comprensivo, que dirige, buscando lo que es mejor para el niño.
Así como, es muy importante la forma como somos con nuestros hijos, también, es de vital importancia como los criamos, como les mostramos el mundo en que vivimos, como le enseñamos hábitos. Desde esta perspectiva, La Disciplina con que formamos a nuestros hijos es muy importante, para ahora y para como serán en el futuro. Las cosas mas importantes y significativas de la vida se aprenden en los 5 primeros años.

Piensen uds. que cosas aprendieron en esa etapa y realmente les sorprenderá; Aprendimos a hablar, a caminar, a pintar, a relacionarnos con otros, a reír, a reconocer nuestras emociones, etc.
Estilos disciplinarios
Según una clasificación hecha por el autor Wesley Becker menciona que hay tres dimensiones en las que se puede enmarcar en términos generales las conductas que los padres tenemos hacia nuestros hijos

1 calidez versus hostilidad ( Afecto )
2 control versus autonomía ( Grado de restrictividad )
3 ansiedad versus calma ( Grado de Angustia con que criamos a nuestros hijos )
Los padres hostiles se caracterizan más bien por rechazo y un desinterés en el hijo, pueden haber muchas formas de demostrar desinterés, esto provoca un efecto muy negativo en la autoestima de los niños.
Los padres controladores son aquellos que ponen muchas restricciones y no necesariamente estas son efectivas.
Según la combinación de estas dimensiones se pueden dar probables conductas parentales
a. afectuosos permisivos
b. afectuosos restrictivos
c. hostiles restrictivos
d. hostil permisivo
La dificultad mas grande, en la crianza de un niño es en un ambiente hostil, un niño no tomado en cuenta en sus necesidades, un niño ridiculizado, un niño no querido es aquel que tiene mas riesgos cuando grande de presentar problemas psicológicos importantes. Como neurosis, cuadros depresivos, tendencias suicidas, niños con retraimiento social, falta de confianza e inseguridad, niños con resentimiento hacia sus padres y a su medio entorno en general.
El estilo de crianza de nuestros hijos debe ser en términos generales: flexible , firme y consistente ; el niño debe tener la certeza que lo queremos, a pesar que lo retemos, a pesar que no le digamos a todo que si ( aun que a veces esto nos cueste), con el tiempo entenderá que es necesario para vivir en comunidad, tener las reglas claras de interacción, que las personas tienen deberes y derechos, y que esta conciencia de ciertos limites básicos, ayuda a una convivencia mas armónica en la casa, en el jardín, con sus amigos. etc.
Para ello es necesario, que en la casa exista una jerarquía clara de poder, con el liderazgo de los padres. Los niños no mandan, sus opiniones son oídas y tomadas en cuenta. A veces los padres le temenos miedo a los niños, no los queremos frustrar, le damos todo lo que quieren, sin jerarquizar que es mas importante, lo mantenemos contento por un rato, pero le hacemos un gran daño, porque después cuando sea adulto, le costara mucho manejarse con su entorno social.
En las familias donde hay una ambiente nutritivo, para la crianza de los niños, es fácil la expresión abierta de cariño, el afecto, y la ternura, para un niño son muy importante. Ello lo estimulara mas a descubrir y aprender en un clima libre de intimidaciones. Felicitemos a nuestros hijos en cada progreso, este puede ser un gran esfuerzo para el. La educación con cariño nunca hace mal.
Un niño querido es sin lugar a dudas una persona que tendrá mas defensas y herramientas para enfrentar el fracaso, que dicho sea de paso todos los experimentamos. El descuido o el poco tiempo que le dedicamos a nuestros hijos les puede hacer pensar a ellos erróneamente que no los queremos. Pongamos atención a lo que nuestros hijos nos quieren decir no siempre con palabras, a veces un comportamiento disrruptivo vale mas que mil palabras, tratemos de esforzarnos por entender lo que les esta pasando , ellos al igual que nosotros no siempre tienen días buenos.
Por otra parte, cabe señalar que la etapa de crianza, es el inicio de un proceso que culminara cuando el hijo deje el hogar. Como padres dedicamos muchas de nuestra energías, preocupaciones y alegrías a una tarea que dura en promedio 20 años.
Animo y paciencia. Piensen que educar ahora, reforzar ahora, estimular y preocuparse por nuestros hijos desde chico es una tarea que traerá frutos con los años.
Y por sobre todas las cosas, nuestros hijos nos permiten volver a ser niños y escribir si queremos una nueva historia para ellos, rescatando lo que nos gusto de nuestros propios padres y cambiando los que nos dolió o simplemente no nos sirvió.

Los niños aprenden jugando, juguemos con ellos, esta puede ser una experiencia de aprendizaje mutuo. Enseñemosle paso a paso, de lo menos difícil a lo mas complejo. El niño necesita tiempo para aprender, y a veces los adultos olvidamos esta verdad, olvidamos que para que un aprendizaje se haga significativo es necesario un tiempo de ejercitación y maduración ( cuanto tiempo nosotros nos demoramos en aprender a escribir ). Demosles tareas adecuadas para su nivel de desarrollo, ya aprenderá, y si se equivoca es parte del proceso de aprendizaje, no es falta de capacidad.


Comente este documento de acuerdo a su realidad profesional, en su estabecimiento educacional?



Este documento fue elaborado por :
Cecilia Domich
Psicóloga

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Un gran logro de mi hijo, mas alla del miedo.
Aprendio